- El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo estima que los autónomos de menores ingresos podrían dejar de percibir cerca de 600 euros anuales de pensión tras cinco años de bases reducidas.
- UPTA exige que las bases de cotización de 2027 recuperen la inflación de 2026 y la prevista para 2027, y advierte de que la responsabilidad de garantizar las futuras pensiones corresponde al Gobierno, sea cual sea su color político.
Valencia, 14 de octubre de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España), a través de su Observatorio Económico del Trabajo Autónomo, alerta del impacto que la reducción de las bases mínimas de cotización desde 2023 y su posterior congelación pueden tener sobre las pensiones de jubilación de miles de trabajadores autónomos.
Según una simulación preliminar del Observatorio, los autónomos de menores ingresos que se jubilen en 2028 podrían dejar de percibir alrededor de 600 euros anuales de pensión, una diferencia que, acumulada durante veinte años de jubilación, alcanzaría aproximadamente los 12.000 euros en el escenario analizado.
UPTA advierte de que esta situación es consecuencia de la acumulación de varios ejercicios con bases de cotización inferiores a las existentes antes de la reforma, a lo que se suma la congelación de 2026 y la posibilidad de que esta se prolongue durante 2027.
Las bases mínimas han descendido casi un 32 % desde 2022
En 2022, la base mínima general de cotización del RETA se situaba en 960,60 euros mensuales. Con la entrada en vigor del sistema de cotización por rendimientos netos, la base mínima del tramo de menores ingresos pasó a 751,63 euros en 2023, descendió a 735,29 euros en 2024 y se redujo hasta los 653,59 euros en 2025, cantidad que se mantiene en 2026.
La diferencia respecto a la base mínima general anterior a la reforma alcanza los 307,01 euros mensuales, lo que representa una reducción del 31,96 %. La organización recuerda que estas cantidades corresponden a bases reales de cotización y no a cuotas bonificadas calculadas sobre bases superiores. Esto significa que un autónomo que cotiza por una base de 653,59 euros genera, con carácter general, sus derechos contributivos a partir de esa cantidad, sin perjuicio de las garantías transitorias previstas legalmente.
Cinco años de cotizaciones más bajas condicionarán las jubilaciones de 2028
Los trabajadores autónomos que accedan a la jubilación en 2028 habrán completado cinco ejercicios bajo el nuevo sistema de cotización, desde 2023 hasta 2027. El método de cálculo previsto para ese año contempla la selección de las 306 mejores bases de los últimos 312 meses, con la posibilidad de descartar únicamente seis mensualidades. Este mecanismo resulta insuficiente para compensar una trayectoria de hasta cinco años de cotizaciones reducidas.
Para analizar sus consecuencias, el Observatorio ha realizado una simulación sobre el caso de un autónomo de menores ingresos que, antes de la reforma, cotizaba por la base mínima general y que posteriormente pasó a hacerlo por las bases mínimas del tramo inferior.
El resultado apunta a una posible reducción de alrededor de 43 euros mensuales en su pensión, unos 600 euros anuales. Si esta diferencia se mantiene durante veinte años de jubilación, la pérdida acumulada podría aproximarse a los 12.000 euros, sin tener en cuenta las revalorizaciones posteriores.
Se trata de una estimación ilustrativa que deberá validarse mediante el análisis de una carrera completa de cotización, las garantías transitorias y las reglas de cálculo aplicables en 2028. Por tanto, estas cantidades no representan una pérdida media acreditada para el conjunto de los trabajadores autónomos.
La congelación de 2026 y 2027 puede agravar la pérdida de poder adquisitivo
A la reducción de las bases mínimas en los tramos inferiores se añade la falta de actualización de estas cantidades durante 2026 y la posibilidad de que permanezcan congeladas también en 2027. Con una inflación anual estimada del 3,5 %, dos ejercicios sin actualización supondrían una pérdida del 6,65 % del poder adquisitivo de las bases de cotización.
Ante esta situación, UPTA reclama que las bases de 2027 incorporen tanto la inflación de 2026 como la prevista para el próximo ejercicio. Bajo este supuesto, la actualización acumulada necesaria se situaría aproximadamente en el 7,12 %.
Para la organización, mantener las bases sin actualizar no solo prolongaría la pérdida de poder adquisitivo, sino que podría incrementar sus consecuencias sobre las futuras prestaciones de jubilación.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, considera que una nueva congelación de las bases de cotización en 2027 sería una grave irresponsabilidad y reclama al Ejecutivo que tenga en cuenta las consecuencias de estas decisiones sobre la protección social del colectivo.
“La responsabilidad de garantizar las futuras pensiones de los trabajadores autónomos es del Gobierno de España, sea cual sea su color político. No se puede hacer política de cotizaciones pensando únicamente en lo que pagan hoy los autónomos y olvidando lo que van a cobrar cuando se jubilen. Exigimos al Gobierno que en 2027 las bases de cotización recuperen, como mínimo, el IPC que no se haya incorporado en 2026 y la inflación prevista para 2027. Sería una enorme irresponsabilidad seguir acumulando años de cotizaciones más bajas y trasladar sus consecuencias a las futuras pensiones”.
El presidente de UPTA concluye que, “gobierne quien gobierne, las pensiones de los autónomos deben ser una prioridad. No podemos permitir que el ahorro de unos euros en las cotizaciones de hoy se convierta en cientos de euros menos de pensión mañana. La responsabilidad de evitarlo es del Gobierno”.
OBSERVATORIO ECONÓMICO DEL TRABAJO AUTÓNOMO
UPTA ESPAÑA
Nota metodológica: El impacto económico estimado se refiere a una simulación de reducción efectiva de bases desde 2023 y jubilación en 2028. La cifra de 600 euros anuales está pendiente de validación mediante el cálculo completo de la base reguladora, las garantías transitorias aplicables y los posibles complementos a mínimos. La congelación de 2027 y el IPC del 3,5 % son hipótesis. La reducción del 31,96 % compara la base mínima general de 2022 con la base mínima del tramo inferior de 2025-2026, no la evolución media de todas las bases del RETA.
UPTA ALERTA: ELS AUTÒNOMS VALENCIANS QUE ES JUBILEN EN 2028 PODRIEN PERDRE FINS A 12.000 EUROS DE PENSIÓ PER LA REDUCCIÓ I CONGELACIÓ DE LES SEUES BASES DE COTITZACIÓ
• L’Observatori Econòmic del Treball Autònom estima que els autònoms de menors ingressos podrien deixar de percebre prop de 600 euros anuals de pensió després de cinc anys de bases reduïdes.
• UPTA exigix que les bases de cotització de 2027 recuperen la inflació de 2026 i la prevista per a 2027, i advertix que la responsabilitat de garantir les futures pensions correspon al Govern, siga el que siga el seu color polític.
Valencia, 14 d’octubre de 2026.- La Unió de Professionals i Treballadors Autònoms (UPTA España), a través del seu Observatori Econòmic del Treball Autònom, alerta de l’impacte que la reducció de les bases mínimes de cotització des de 2023 i la seua posterior congelació poden tindre sobre les pensions de jubilació de milers de treballadors autònoms.
Segons una simulació preliminar de l’Observatori, els autònoms de menors ingressos que es jubilen en 2028 podrien deixar de percebre al voltant de 600 euros anuals de pensió, una diferència que, acumulada durant vint anys de jubilació, aconseguiria aproximadament els 12.000 euros en l’escenari analitzat.
UPTA advertix que esta situació és conseqüència de l’acumulació de diversos exercicis amb bases de cotització inferiors a les existents abans de la reforma, al que se suma la congelació de 2026 i la possibilitat que esta es prolongue durant 2027.
Les bases mínimes han descendit quasi un 32% des de 2022
En 2022, la base mínima general de cotització del RETA se situava en 960,60 euros mensuals. Amb l’entrada en vigor del sistema de cotització per rendiments nets, la base mínima del tram de menors ingressos va passar a 751,63 euros en 2023, va descendir a 735,29 euros en 2024 i es va reduir fins als 653,59 euros en 2025, quantitat que es manté en 2026.
La diferència respecte a la base mínima general anterior a la reforma aconseguix els 307,01 euros mensuals, la qual cosa representa una reducció del 31,96%. L’organització recorda que estes quantitats corresponen a bases reals de cotització i no a quotes bonificades calculades sobre bases superiors. Això significa que un autònom que cotitza per una base de 653,59 euros genera, amb caràcter general, els seus drets contributius a partir d’eixa quantitat, sense perjuí de les garanties transitòries previstes legalment.
Cinc anys de cotitzacions més baixes condicionaran les jubilacions de 2028
Els treballadors autònoms que accedisquen a la jubilació en 2028 hauran completat cinc exercicis sota el nou sistema de cotització, des de 2023 fins a 2027. El mètode de càlcul previst per a eixe any contempla la selecció de les 306 millors bases dels últims 312 mesos, amb la possibilitat de descartar únicament sis mensualitats. Este mecanisme resulta insuficient per a compensar una trajectòria de fins a cinc anys de cotitzacions reduïdes.
Per a analitzar les seues conseqüències, l’Observatori ha realitzat una simulació sobre el cas d’un autònom de menors ingressos que, abans de la reforma, cotitzava per la base mínima general i que posteriorment va passar a fer-ho per les bases mínimes del tram inferior.
El resultat apunta a una possible reducció d’al voltant de 43 euros mensuals en la seua pensió, uns 600 euros anuals. Si esta diferència es manté durant vint anys de jubilació, la pèrdua acumulada podria aproximar-se als 12.000 euros, sense tindre en compte les revaloracions posteriors.
Es tracta d’una estimació il·lustrativa que haurà de validar-se mitjançant l’anàlisi d’una carrera completa de cotització, les garanties transitòries i les regles de càlcul aplicables en 2028. Per tant, estes quantitats no representen una pèrdua mitjana acreditada per al conjunt dels treballadors autònoms.
La congelació de 2026 i 2027 pot agreujar la pèrdua de poder adquisitiu
A la reducció de les bases mínimes en els trams inferiors s’afig la falta d’actualització d’estes quantitats durant 2026 i la possibilitat que romanguen congelades també en 2027. Amb una inflació anual estimada del 3,5%, dos exercicis sense actualització suposarien una pèrdua del 6,65% del poder adquisitiu de les bases de cotització.
Davant esta situació, UPTA reclama que les bases de 2027 incorporen tant la inflació de 2026 com la prevista per al pròxim exercici. Sota este supòsit, l’actualització acumulada necessària se situaria aproximadament en el 7,12%.
Per a l’organització, mantindre les bases sense actualitzar no sols prolongaria la pèrdua de poder adquisitiu, sinó que podria incrementar les seues conseqüències sobre les futures prestacions de jubilació.
El president d’UPTA España, Eduardo Abad, considera que una nova congelació de les bases de cotització en 2027 seria una greu irresponsabilitat i reclama a l’Executiu que tinga en compte les conseqüències d’estes decisions sobre la protecció social del col·lectiu.
“La responsabilitat de garantir les futures pensions dels treballadors autònoms és del Govern d’Espanya, siga el que siga el seu color polític. No es pot fer política de cotitzacions pensant únicament en el que paguen hui els autònoms i oblidant el que cobraran quan es jubilen. Exigim al Govern que en 2027 les bases de cotització recuperen, com a mínim, l’IPC que no s’haja incorporat en 2026 i la inflació prevista per a 2027. Seria una enorme irresponsabilitat continuar acumulant anys de cotitzacions més baixes i traslladar les seues conseqüències a les futures pensions”.
El president d’UPTA conclou que, “governe qui governe, les pensions dels autònoms han de ser una prioritat. No podem permetre que l’estalvi d’uns euros en les cotitzacions de hui es convertisca en centenars d’euros menys de pensió demà. La responsabilitat d’evitar-ho és del Govern”.
OBSERVATORI ECONÒMIC DEL TREBALL AUTÒNOM
UPTA ESPAÑA
Nota metodològica: L’impacte econòmic estimat es referix a una simulació de reducció efectiva de bases des de 2023 i jubilació en 2028. La xifra de 600 euros anuals està pendent de validació mitjançant el càlcul complet de la base reguladora, les garanties transitòries aplicables i els possibles complements a mínims. La congelació de 2027 i l’IPC del 3,5% són hipòtesi. La reducció del 31,96% compara la base mínima general de 2022 amb la base mínima del tram inferior de 2025-2026, no l’evolució mitjana de totes les bases del RETA.