SEGÚN CÁLCULOS DE UPTA, MÁS DEL 70% DE LOS BENEFICIARIOS DE LA MEDIDA SERÍAN MUJERES 

Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), reivindicamos una deducción en la determinación de la cuota del IRPF del autónomo por la contratación de personas cuidadoras de familiares a cargo, dependientes o discapacitados, con la finalidad de apoyar la conciliación profesional y familiar de los autónomos sin que su negocio se vea afectado.

Conciliar la vida laboral y familiar continúa siendo un asunto complejo para cualquier trabajador, pero resulta aún más complicado para una persona trabajadora autónoma. Una situación que se agrava cuando es titular de una familia monoparental o tiene a su cargo familiares en situación de dependencia. En la mayoría de los casos, la única forma que tiene el autónomo de poder prestar los cuidados necesarios a sus familiares dependientes es contratar a una persona cuidadora.

El problema es que no siempre es posible, ya que el coste que supone esta contratación es inasumible en muchas ocasiones por el autónomo. Esto provoca que se vea obligado a reducir el tiempo dedicado a su actividad profesional para ejercer estos cuidados, afectando sensiblemente al rendimiento económico de su negocio.

Por esta razón, desde UPTA proponemos una deducción de 12.000 euros al año, del coste laboral y de Seguridad Social que soporta la persona trabajadora autónoma por la contratación por cuenta ajena de una persona cuidadora de familiares, hasta el segundo grado por consanguineidad o afinidad, dependientes o discapacitados que estén a su cargo.

Para ser beneficiario de esta deducción han de cumplirse tres requisitos: que la persona contribuyente y beneficiaria de la deducción este dada de alta en el RETA; que en caso de existir otro/a progenitor/a, esté dado de alta en el Régimen de la Seguridad Social que corresponda; y que el rendimiento neto obtenido por la persona trabajadora autónoma no sea superior a 60.000 euros, en declaración individual o de 72.000 euros, en declaración conjunta.

Esta propuesta se construye sobre cuatro objetivos fundamentales: apoyar a los autónomos para que puedan conciliar su vida familiar y profesional sin que repercuta en su negocio; fomentar la creación de empleo mediante la contratación estable y de calidad de cuidadores de personas dependientes; minimizar las brechas existentes en el colectivo de trabajadores autónomos en materia retributiva y de pensiones y prestaciones de la Seguridad Social y garantizar el principio de igualdad impositiva en todo el territorio del estado.

Existen comunidades autónomas como Andalucía o Aragón que ya tienen contemplada una deducción en la cuota íntegra autonómica del IRPF para los autónomos en casos de necesidad de contratación de personas cuidadoras. Desde UPTA, consideramos imprescindible incorporar la deducción que proponemos a nivel nacional para evitar así cualquier tipo de discriminación en función del territorio en el que se resida.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la conciliación profesional y familiar es todavía una asignatura pendiente para los autónomos. Nuestro colectivo tiene que poder mantener una carrera profesional plena y estable, y asegurar, al mismo tiempo, el cuidado digno de sus familiares dependientes. Con nuestra propuesta se facilitaría la verdadera conciliación a los autónomos, contribuyendo a la minoración de obstáculos para el ejercicio de su actividad económica”.